Riesgo Moral

 

El mercado de valores de la República Dominicana cuenta con un sistema de regulación específico y evolutivo, que se ha expandido para adaptarse a las nuevas necesidades del mismo. A su vez, cada una de las instituciones operantes en dicho mercado, como es el caso de AFI Popular, asumen una responsabilidad y una ética profesional con sus clientes. En la práctica, estos mecanismos deben velar por un manejo justo, transparente y favorecedor de tus inversiones. No obstante, es importante que conozcas algunas de las situaciones que pueden presentarse en el trayecto para que sepas cómo manejarlas lo mejor posible,  con la finalidad de que puedas proteger tu capital invertido. Por lo tanto, es vital que entiendas un concepto muy discutido: el riesgo moral.

El riesgo moral en una transacción financiera ocurre cuando uno de los agentes incurre en un riesgo, pero el otro agente involucrado termina pagando el costo de dichos riesgos. En otras palabras, es un contexto en el cual los costos posibles de una acción riesgosa no son asumidos por la persona que incurre en el mismo. En estas situaciones, la persona que ejecuta las acciones conoce toda la información de la situación y sus consecuencias, pero la persona incidida no conoce las mismas.

Sin embargo,  ¿cómo se traslada este tipo de situaciones al mercado de inversiones? Prácticamente, cuando en una transacción, uno de los agentes participantes lleva a otro a incurrir en una inversión más riesgosa. El primero busca captar mayores beneficios a costa de que el segundo cargue con los posibles costos de asumir ese nivel de riesgo. En el mercado de valores, por ejemplo, un escenario similar pudiese presentarse entre un corredor de inversiones y el inversionista al que asiste. Si un corredor induce al inversionista a invertir en activos con mayor frecuencia o que implican incurrir en mayor riesgo, solo con el objetivo de recibir más comisiones, las probabilidades de que la inversión no sea fructífera aumentan, implicando que el inversionista termine perdiendo su capital o al menos parte del mismo. En esta situación, el corredor está arriesgando y perdiendo muy poco.

Este tipo de comportamiento no es responsable ni éticamente apropiado, debido a que la función principal de una entidad en el mercado de valores es proteger el capital del inversionista.

En este sentido, ¿cómo puedes tú, como inversionista, contribuir a que no se te presente una situación que implique enfrentar un riesgo moral importante? Lo esencial es mantener la comunicación con la entidad intermediaria. Determinar, en el caso específico explicado anteriormente, una estructura de comisión que permita que tu capital crezca, y que garantice que, más allá de los beneficios obtenidos por el agente intermediario, tú maximices tus beneficios de la mejor manera posible.

AFI Popular tiene como misión principal ofrecerte la mejor propuesta de inversión que se ajuste a dos factores: 1.) Tus necesidades financieras y 2.) Tu capacidad de asumir riesgos.
Además, busca que obtengas los mayores beneficios y establecer una relación de confianza contigo, en aras de brindarte una mayor satisfacción. Por ende, cuenta con un equipo corporativo encargado de velar por el funcionamiento adecuado de la entidad y busca atenerse de la manera más conveniente al marco regulatorio estipulado por las autoridades.

 

 

Este informe ha sido preparado por Analytica como un recurso para AFI Popular. Las opiniones contenidas aquí constituyen nuestra opinión a la fecha de este material y están sujetas a cambios sin previo aviso. La información ha sido obtenida por fuentes que se consideran fiables, pero Analytica Empresarial no garantizan su exactitud. Ni Analytica ni sus filiales acepta responsabilidad alguna por cualquier pérdida derivada de cualquier uso de este informe o de su contenido.